duminică, 16 iunie 2013

A cada paso…

Nunca he dado un paso sin quererlo dar, aunque si he dejado de dar muchos. 
No me arrepiento de ninguno de ellos, aunque hayan sido hacia atrás.

He deseado subirme a muchos trenes. Algunos, después de mucho tiempo esperando, no han hecho su parada y me he quedado sola en la estación con todos mis bártulos. Otros se han parado delante de mí, pero no he subido por miedo. Por miedo no sé muy bien a qué.

Es posible que algunas veces no me haya expresado bien, pero nunca me he callado lo que quería y creía conveniente decir. Tampoco me arrepiento de mis palabras, detrás de ellas siempre han habido sentimientos, sentimientos que en un determinado momento han tenido la necesidad de salir de su prisión. O de su escondite.

Si alguno de esos momentos ha acabado con una caída, me he levantado. No siempre a la primera. No me importa si tengo que caer veinte veces por lo mismo, porque prefiero arrepentirme de lo que he hecho a quedarme con las ganas de saber si hubiera servido de algo en caso de hacerlo.

Por el camino se cruza mucha gente y todos para bien; unos te indican que tipo de persona no eres y otros te dan la oportunidad de conocerles y de que te conozcan sin dar explicaciones, brindándote la felicidad del día a día.
A los primeros, solo me queda decirles adiós y desearles suerte en la vida. ¿A los otros? A los otros de momento no os digo nada, pues me queda toda una vida para hacerlo.

Carolina Sanchez, Spain.
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